Hay pocos idiomas que resulten comerciales musicalmente hablando, y cuando digo comercial me refiero a que dispongan de proyección internacional, porque no dudo que se vendan millones de discos en chino, pero que yo sepa y a excepción de algún friki, nadie que conozca tiene entre su colección ni un solo single oriental.
Una de esas lenguas que no suelen trascender en la industria es el alemán, aunque después de lo visto con Tokio Hotel creo que el problema estaba en el enfoque. Si de por sí nos suena brusco, que mejor que usar esa fuerza para hacer temas cañeros de esos en los que la letra no importa demasiado… (con esto no digo que no sea buena ya que no entiendo un pimiento).
El caso, es que si además sumamos cuatro componentes con edades medias de 18 años y mezclamos el rock alternativo con el pop y el indie el resultado es un rotundo número uno, tres millones de álbumes vendidos en su país, Disco de Oro en Francia en una semana y lo que les queda… Europa está apunto de rendirse a sus pies.
Quizá por este motivo, “Scream” recoge lo mejor de sus dos discos anteriores (“Schrei” y “Zimmer''), 12 canciones que no nos dejarán impasibles y que ya podemos escuchar desde el 4 de junio.
A modo de curiosidad hay que decir, que 7 de los temas que componen el repertorio han tenido que sufrir variaciones para acoplarse a la voz del vocalista, Bill Kaulitz, que grabó los originales con 13 años y ahora ha sufrido las consecuencias vocales típicas de la adolescencia.